Vender en Amazon para pymes

¿Es recomendable vender en Amazon para las pymes? 2020

En este post voy a dejar mi opinión sobre lo que puede significar vender en Amazon para las pymes. Recalco, es opinión.

Bien, vamos a ello. Creo que no es necesario hacer presentaciones sobre quién o qué es Amazon, cualquier persona que entre en Internet de forma regular seguro que lo conoce. Según un estudio de la agencia Mindshare, más del 60% de los consumidores españoles acude a Amazon como primera opción a la hora de comprar en Internet. Siguiendo con los datos, según el estudio Anual Marketplaces 2019 de Tandem, el 96% de los españoles ha comprado alguna vez en Amazon o AliExpress, realizando un gasto medio de 48€ en cada compra mensual, lo que supone un total de 557 € al año de media. Nada mal, ¿verdad?

Una vez puestos en contexto y con los datos ya vistos, toca ahondar en la cuestión que hemos planteado.

¿Es todo tan bonito como Amazon dice?

Pues bien, creo que lo primero que habría que hacer para responder a la pregunta es diferenciar que existen dos tipos de clientes para Amazon:

  1. El cliente usuario final (la inmensa mayoría de nosotros)
  2. El cliente seller o vendor (los que venden sus productos a través de Amazon)

En mi caso, sólo puedo opinar por experiencia como el cliente tipo 1. Y siendo sincero, la verdad es que siempre me han resuelto cualquier tipo de problema que haya tenido con rapidez y eficacia. No puedo poner ninguna queja a sus servicios, la verdad. Si alguno de vosotros tiene una opinión o experiencia contraria a la mía, por favor, que la añada a los comentarios.

Ahora bien, si nos centramos en el cliente tipo 2, parece que las quejas y los problemas van apareciendo.

Revisando noticias en Internet, me di cuenta de que hay varios post relatando las malas experiencias de las personas y empresas que utilizan la plataforma para vender sus productos, como es el post de Xataka “Si eres una PYME, ¿de verdad te conviene vender en Amazon?”

Para que os hagáis una idea, los requisitos para vender en Amazon son:

  1. Abrirte una cuenta en Amazon Seller (Paso lógico)
  2. Rellenar la información fiscal de la empresa.
  3. Proporcionar tres facturas de proveedores (este punto tiene miga).
  4. Url de la página web.
  5. Aceptar las condiciones de su contrato.
  6. Decidir quién se encargará de la logística.

Hay que tener en cuenta que entre la cuota mensual de Seller y los porcentajes que se queda Amazon por la venta de cada producto, sumado a los precios competitivos de la plataforma, es realmente difícil obtener rentabilidad.

No hay que olvidar que la competencia en Amazon es muy (pero que muy) fuerte, por lo que es tan difícil posicionar los productos de forma orgánica (SEO) que es una práctica muy habitual utilizar las campañas PPC (Pay Per Click). Esto convierte a Amazon en la tercera plataforma mundial de publicidad, sólo por detrás de Google y Facebook.

Si ya esto te estaba quitando las ganas de vender en Amazon, aún no hemos acabado. Hay que suponer que tendrás que gestionar el stock de tus productos para incrementar tu productividad, ¿verdad? Para ello existen herramientas como Sellic o Trendle Analytics, pero eso conlleva un coste que también repercute en tu margen de beneficio.

¿Cuáles son las principales quejas de los clientes?

  1. Es casi imposible destacar para los recién llegados si vendes lo mismo que otros partners con más antigüedad.
  2. ¿Os acordáis del punto 3 de los requisitos para darse de alta como Seller? Sí, ese de las facturas de los proveedores. Pues bien, no son pocas las quejas en las que reclaman que Amazon ha usado esta información para ir directamente al fabricante o proveedor y quitarlos de la cadena, algo similar a las marcas blancas de los supermercados. Esto lo hacen con su línea de productos de Amazon Basics, convirtiéndose en fabricantes.
  3. Bloqueo de la cuenta de vendedor sin justificación.
  4. Política de devoluciones excesiva. Héctor Pool, propietario del blog Amazon y los 40 ladrones, explica una de sus experiencias con Amazon como vendedor. “Este cliente compra un micro Fonestar FCM-804 y no le sirve. Para no tener que pagar la devolución, alega que el artículo está defectuoso. Luego lo devuelve a una dirección incorrecta en dos ocasiones y Amazon me carga a mi el importe de de ambas, ya que al tratarse de un producto defectuoso, tiene que hacerse cargo el vendedor. Así que aunque el pedido es inicialmente de 93,20 euros, al final tengo que devolverle al cliente 105,58 euros.” A pesar de que el producto, según Pool, no presentaba ningún problema.
mala experiencia en Amazon

Y no es la única vez que le pasa algo similar. «¿Cómo me toca la fibra con Amazon para enfadarme con ellos? Un cliente de Baleares compra unos altavoces y al día siguiente me llama para preguntarme cuándo va a llegar el envío. Yo ya sabía que con este cliente iba a tener problemas. Le atiendo y al final lo recibe a los 3 días y me dice que uno llega y no funciona.»

La sorpresa de Héctor aumenta cuando lo envía a revisar a fábrica. «Desde fábrica me comentan que el altavoz se ha quemado por un problema de sobre tensión. Y, a pesar de que envío esta información a Amazon, Amazon directamente me quita el dinero y se lo da al cliente. Reclamo y, cuando lo hago, el cliente contraataca afirmando que me ha pagado en mano y que su prueba es un billete de metro. Amazon le da la razón y cierra el caso. Ahí digo: abandono Amazon.» Si tenéis curiosidad, en su blog profundiza más sobre todo esto.

No todo iba a ser malo

Pues no, no todo es malo, obviamente si fuera así, Amazon no funcionaría y todos sabemos que a Jeff Bezos muy mal no le va.

Existen multitud de testimonios que cuentan como Amazon les permitió internacionalizar sus empresas y llegar a más mercados.

Alberto Llueca, responsable de Amazon en Juguetrónica, cuenta su experiencia. “Como fabricante que somos, para Juguetrónica Amazon sólo aporta beneficios. Nos permite vender artículos que en otras líneas de negocio no se venden (pocas unidades de muchas referencias, el famoso long tail de Amazon). Nos permite testar el interés de una forma bastante rápida (gracias a AMS). Podemos trabajar en varios países de Europa, desde España.”

Conclusión, vender en Amazon ¿sí o no?

Pues un rotundo depende, en mi opinión, sí vendería en Amazon si soy fabricante de un producto que no entre a competir directamente con productos que el propio Amazon fabrica. Y, sinceramente, no utilizaría Amazon si soy intermediario entre un productor y el cliente final, ya que tu margen va a ser prácticamente inexistente, existen posibilidades de que termines siendo borrado de la cadena de venta y además, eres fácilmente copiable.

Si tienes experiencias propias relacionadas con lo expuesto en el post, por favor, inclúyelas en los comentarios.

Y si te interesan los marketplaces, o tienes una idea en mente con un marketplace como protagonista, no dudes en contactar conmigo para implantarlo o lo que necesites.

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